Educación pluricultural, dos idiomas quechua-español
Córdoba - Al sur de la ciudad de Córdoba, en la zona de cortaderos de ladrillos, se levanta la única escuela bilingüe español-quechua de la provincia. Hay que caminar un kilómetro y medio desde la entrada al vecindario por caminos rotos hasta ingresar al edificio que alberga más inmigrantes que cordobeses.
Es curioso, pero el 58 por ciento de los 447 alumnos es extranjeros. El 40 por ciento de la matrícula es de Bolivia; el 12 por ciento, de Perú; el seis por ciento, de Paraguay; el siete por ciento del norte argentino. Sólo el 35 por ciento (156 chicos) es del barrio. En cuatro años, la población escolar boliviana se duplicó, la peruana se triplicó, la paraguaya se quintuplicó y la cordobesa cayó a la mitad.
Llegan de lejos para quedarse. Buscan oportunidades, una vida mejor, más próspera y esperanzada. Cruzan fronteras geográficas, lingüísticas y culturales. O se mudan. Villa El Libertador y Comercial explotan: no hay terrenos disponibles. Se estima que en Córdoba viven unos 14 mil bolivianos que, en los últimos años, comenzaron a poblar otras barriadas del sur.
La escuela ha sido testigo del cambio. María Cristina Gorosito, directora de la Sabin, conoce íntimamente la historia. Era maestra en 1993 cuando se inauguró el edificio y sigue allí. Firme.
La matrícula creció, el perfil de la institución se transformó. El ingreso masivo de extranjeros fue un desafío, y en 2005 comenzaron a idearse estrategias de integración. Muchos hablaban sólo quechua, la lengua originaria de los Andes centrales. También se multiplicaron los problemas de convivencia.
Fue el momento del acercamiento con el Instituto de Culturas Aborígenes (ICA), que ya trabajaba con las hilanderas bolivianas del barrio. Así se involucró Silvia Villca, oriunda de Potosí y residente en Córdoba desde los 7 años, quien se convirtió en el nexo entre culturas.
Con un cargo que paga el Ministerio de Educación, Silvia oficia de traductora de quechua, de intérprete. Traduce, lee, enseña sayas y coplas. Los empapa de la cosmovisión de los pueblos originarios. La idea es que nativos y extranjeros se conozcan y se respeten desde las diferencias.
“El objetivo era disminuir la discriminación que repercute en la escuela”, dice Gorosito. También mejorar el rendimiento.
“No se plantea el quechua como segunda lengua. La idea es la integración sin perder cada uno lo suyo. Aquí el quechua tiene una misión social y política”, dice Pol Zayat, del ICA.
A las 5.30, los chicos de 2° grado recitan un trabalenguas, mitad quechua mitad español. Luego leen los carteles: punchaw (día), inti (sol), phuyu (nube) y wayra (viento). Ahí ya no hay diferencias. Desde Córdoba a Cochabamba, Tarija, Sucre y Potosí: todos saben de qué hablan.
Fuente: La voz del interior. Cba.
| Comentarios |
|
3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."
Cono Sur
.
Tecnologia
- Probamos la tablet Media Pad de Huawei
- Desarrollan una red Wi-Fi 20 veces más rápida que la actual
- Cómo impacta a los usuarios la nueva etapa de Facebook
- Una distribución eléctrica eficiente mediante centrales virtuales
- Qué pasa IT
-
Los dragones eternos
Adelantos
-
Lanzamientos / Hardware
Novedades
-
¿Cómo hacen los chicos para entender todo esto?
Psicología



































