miércoles 29 mayo 2024

Paraguay. Traficantes de cocaína invaden el «paraíso paraguayo» del reverendo Moon

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Puerto Casado. En julio de 2022, unos 30 agentes antinarcóticos paraguayos se internaron en una vasta zona boscosa del Chaco para llevar a cabo un operativo en cinco pistas de aterrizaje ilegales vinculadas al narcotráfico.

Situado en el norte de Paraguay, el aislado Chaco se ha convertido en los últimos años en un punto de transbordo clave para las bandas que trafican con cocaína andina hacia los florecientes mercados europeos.

De las cinco pistas de aterrizaje allanadas el 6 de julio de 2022, cuatro se encontraban en terrenos propiedad de la Iglesia de la Unificación de Corea del Sur, según constató Reuters cruzando las coordenadas de las pistas con un mapa de las propiedades de la iglesia en el Chaco.

El reverendo Sun Myung Moon, el difunto autoproclamado mesías que fundó la Iglesia de la Unificación en 1954, se convirtió en uno de los mayores terratenientes privados de Paraguay cuando compró la propiedad del Chaco hace casi 25 años como parte de una expansión religiosa y comercial en América Latina.

La iglesia, que a menudo ha sido tachada de secta por sus críticos, es más conocida por sus bodas multitudinarias y un opaco imperio empresarial internacional.

Dos oficiales de alto rango de la policía antinarcóticos de Paraguay proporcionaron a Reuters 11 coordenadas de pistas de aterrizaje en el Chaco presuntamente utilizadas por bandas de narcotraficantes.

Al cruzar esos puntos con un mapa de las tierras de Moon, proporcionado por una fuente del grupo religioso, Reuters identificó al menos cinco pistas de aterrizaje diferentes en la propiedad, incluidas las cuatro vinculadas con la redada de julio.

Las autoridades no encontraron drogas ni aviones durante la operación y no efectuaron detenciones. Pero había chozas rústicas junto a las pistas con provisiones básicas, camas y equipos de radio, según dos funcionarios paraguayos presentes.

Pocos días después, llegó un equipo con material de construcción y explosivos para destruir las pistas y dejarlas inoperables, dijo uno de los funcionarios.

Reuters no encontró pruebas de que la Iglesia de la Unificación o sus miembros estuvieran involucrados en el tráfico de drogas objeto de las redadas, ni de que controle pistas de aterrizaje en el Chaco, una zona que las autoridades paraguayas califican de anárquica.

Michelle Byun, abogada de la Asociación del Espíritu Santo para la Unificación del Cristianismo Mundial, como se conoce formalmente a la rama paraguaya de la institución, dijo en una declaración que la iglesia es consciente de la actividad ilegal en sus tierras y está cooperando con la policía.

«Tanto la Iglesia con su Sede Central en Corea del Sur como sus integrantes abogan por la paz», dijo Byun. «De ninguna manera la Iglesia se encuentra involucrada en actos ilícitos».

Las redadas en el Chaco muestran un serio desafío para las autoridades que combaten el creciente comercio internacional de cocaína. Paraguay tiene una escasa supervisión de su espacio aéreo nacional y ningún radar de seguimiento en el Chaco, dijeron fiscales antidrogas.

Esto permite a las bandas de narcotraficantes realizar vuelos con cargamentos de cocaína boliviana o peruana sin ser detectados. Aterrizan sus aviones en pistas clandestinas, que a menudo son apenas caminos excavados en medio de la selva, afirman las autoridades antinarcóticos locales e internacionales.

Luego, la droga se transporta por tierra o barco a los puertos atlánticos de Brasil, Uruguay y Argentina, antes de dirigirse en buques portacontenedores con destino a Europa.

La Iglesia de la Unificación es una de las principales potencias en esta región conflictiva. Moon, su fundador, visitó por primera vez el Chaco en la década de 1990 para pescar en el río Paraguay y en 2000 compró a un conglomerado agrícola argentino unas 600.000 hectáreas por las que pagó 22 millones de dólares.

La operación confundió a muchos en Paraguay.

En su autobiografía de 2009, Moon se describió como parte de «un movimiento ecologista mundial para preservar las criaturas vivas» del Chaco «en el estado prístino en que Dios las creó». Dijo que esperaba transformar la «tierra descuidada durante tanto tiempo» en un paraíso terrenal y una base para sus seguidores.

Pero la iglesia se encontró rápidamente con problemas en el Chaco que continúan en la actualidad.

Desde la compra por parte de Moon, los habitantes del pequeño pueblo de Puerto Casado, situado en el interior de la propiedad, se han opuesto ferozmente a que la iglesia se convierta su dueño.

Tras la muerte de Moon en 2012, sus familiares dividieron la iglesia en tres grupos rivales, dos de los cuales mantienen una larga batalla legal por la propiedad de la parcela del Chaco. Más recientemente, los narcotraficantes han incursionado en el territorio.

Las redadas del 6 de julio formaban parte de una investigación sobre una banda de contrabandistas, dirigida por el presunto traficante Miguel Ángel Servín, según la agencia antinarcóticos paraguaya SENAD y el fiscal principal del caso.

Servín fue detenido en 2021, el año anterior a la redada, acusado de tráfico de drogas y asociación ilícita para delinquir. La investigación comenzó con la incautación el año anterior de 3,4 toneladas de cocaína por la policía belga en Amberes, principal puerto de entrada de la droga en Europa.

La cocaína, oculta en un cargamento de carbón vegetal fabricado en el Chaco, fue rastreada hasta Paraguay, según la acusación vista por Reuters. Servín permanece en prisión a la espera de juicio. Su abogado, Rodrigo Álvarez, dijo que su cliente afirma que es inocente.

Elva Cáceres, fiscal principal del caso Servín, confirmó a Reuters que algunas de las pistas de aterrizaje allanadas en julio de 2022 estaban situadas en terrenos de la iglesia. Dijo que no tenía conocimiento de que la iglesia o alguno de sus funcionarios estuvieran implicados en el tráfico de drogas.

La abogada de la Iglesia de la Unificación, Byun, proporcionó a Reuters un documento de abril de 2022 que la iglesia envió a los fiscales antinarcóticos paraguayos, instando a una investigación sobre posibles actividades ilícitas.

El documento menciona una incautación en mayo de 2021 de 449 kilos de cocaína en sus tierras y también señala la probable existencia de pistas de narcotráfico dentro de sus límites.

Marco Alcaraz, uno de los principales fiscales antinarcóticos de Paraguay que renunció recientemente al Ministerio Público, confirmó que había recibido el documento y que lo había remitido a la SENAD para que lo investigara.

OPERACIÓN ENCUBIERTA

Una paraguaya con estrechos vínculos con la iglesia fue condenada por un delito relacionado con el narcotráfico: Cynthia Tarragó, diputada del Congreso entre 2013 y 2018 y presidenta regional de una organización derivada de la Iglesia de la Unificación.

En Paraguay, donde la compra de la propiedad del Chaco por parte de Moon ha sido polémica durante mucho tiempo, la iglesia ha cultivado estrechos vínculos con presidentes, políticos y jueces de la Corte Suprema. A algunos se les han concedido cargos de alto rango en la iglesia o en sus numerosas organizaciones derivadas.

Tarragó fue una de ellas. En 2017, fue nombrada presidenta de la sección sudamericana de la Asociación Internacional de Parlamentarios por la Paz, mientras que la abogada de la iglesia Byun fue nombrada secretaria general. Lanzada en 2016, la IAPP recluta a legisladores de todo el mundo comprometidos con la promoción de los objetivos de la iglesia.

La iglesia creó la asociación en 2001 como parte de su Federación para la Paz Universal, fundada por Moon, según un sitio web de la federación. La asociación reclutó a legisladores de todo el mundo para promover los objetivos de la Iglesia.

En 2020, Tarragó y su marido, Raimundo Va, se declararon culpables de cargos de lavado de dinero tras una operación encubierta de la Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos. Agentes del FBI que se hacían pasar por narcotraficantes proporcionaron el dinero que Tarragó lavó.

Antes de su condena, Tarragó, una ex presentadora de televisión, había sido una figura en ascenso del derechista Partido Colorado, que ha gobernado Paraguay durante los últimos 75 años excepto cinco.

Hablaba abiertamente sobre su ambición de ser la primer presidenta de Paraguay y acababa de anunciar su candidatura a la alcaldía de Asunción, la capital del país, cuando fue detenida en suelo estadounidense en 2019.

En 2016, Tarragó aparecía como oradora en importantes eventos de la iglesia tanto en Paraguay como fuera del país, incluida una cumbre mundial en Seúl en 2017, según los materiales promocionales de la iglesia. En noviembre de 2018, voló a Nueva York con su esposo para otro evento en el hotel New Yorker, propiedad de la Iglesia de la Unificación.

Durante su estancia, la pareja conoció a un agente encubierto del FBI, que les pidió que lavaran dinero procedente de la droga. Dijeron que estaban dispuestos y le contaron también al agente «lo baratas que son la cocaína y la marihuana en Paraguay», y que «tenían una red que podía importar drogas a Estados Unidos», según la denuncia penal del fiscal federal de Nueva Jersey.

Cuando fueron apresados en otro viaje a Estados Unidos un año después, la pareja había lavado 800.000 dólares en efectivo del FBI con la ayuda de un cómplice paraguayo, Rodrigo Alvarenga Paredes, que procesó los fondos a través de su negocio de transferencias de dinero.

Tarragó y Va fueron condenados el año pasado a 33 meses de prisión en Estados Unidos. Tarragó estuvo en prisión desde su arresto en noviembre de 2019 y ese tiempo le fue acreditado en la condena, por lo que fue liberada en abril de 2022. Tarragó y Va no pudieron ser contactados para comentarios.

La abogada de la iglesia Byun dijo que el cargo de Tarragó como presidenta sudamericana de la IAPP era sólo «honorífico». La iglesia le retiró el título tras la detención, según Byun y documentos de la entidad.

En noviembre, el cómplice de Tarragó, Alvarenga, fue condenado a dos años de libertad condicional en Estados Unidos por dirigir un negocio de envío de dinero sin licencia.

Meses después, el 29 de marzo, fue detenido en Asunción, acusado por las fuerzas de seguridad brasileñas y paraguayas de dirigir una organización que envió al menos 17 toneladas de cocaína a Europa durante dos años. Se encuentra en prisión a la espera de ser extraditado a Brasil.

Byun dijo que Alvarenga no tiene vínculos con la iglesia.

Los investigadores paraguayos creen que Alvarenga tiene vínculos con Servín, el presunto traficante sospechoso de utilizar las pistas de aterrizaje en terrenos de la iglesia que fueron allanadas en julio de 2022, dijo a Reuters un funcionario de la SENAD.

«Alvarenga era una pieza clave en el lavado de dinero y allí estaría el vínculo con Servín», dijo el funcionario, que pidió no ser identificado porque la investigación se encuentra en marcha.

El abogado de Alvarenga es Rodrigo Álvarez, que también representa a Servín. Álvarez negó cualquier vínculo entre sus dos clientes, pero dijo que se conocían porque ambos son de Pedro Juan Caballero, una ciudad violenta y plagada de cárteles en la frontera con Brasil.

Alvarenga se está sometiendo a los trámites del juicio de extradición a Brasil, agregó.

FUERA DE LA LEY

Una serie de abundantes cosechas de coca en los Andes ha cambiado la naturaleza del crimen organizado latinoamericano, exportando violencia a países otrora pacíficos como Chile y Ecuador.

Paraguay, un país con un largo historial de corrupción, lavado de dinero y contrabando, ha sido testigo de importantes incursiones de cárteles de la droga extranjeros, incluido el Primer Comando Capital (PCC) de Brasil, el grupo criminal más poderoso de Sudamérica.

En 2020, 75 miembros del PCC se fugaron de una prisión de Pedro Juan Caballero, a pesar de que las autoridades estaban al corriente de los planes de fuga. [urn:newsml:newsroom.refinitiv.com:20200203:nL8N2A35ES:0]

Los asesinatos de alto perfil han consternado al país.

En mayo del año pasado, sicarios a bordo de una moto acuática mataron a Marcelo Pecci, un influyente fiscal antinarcóticos paraguayo, mientras estaba de luna de miel en una playa colombiana. Una semana después, el intendente de Pedro Juan Caballero, José Carlos Acevedo, fue baleado y falleció a los pocos días.

«Aquí hay mucha corrupción», dijo Acevedo a Reuters en una entrevista realizada en 2020 en su despacho del ayuntamiento, a pocos metros de donde más tarde recibió los disparos. «La policía está totalmente podrida».

El vasto y aislado Chaco, situado entre Bolivia y Brasil, ha sido crucial para el creciente papel de Paraguay en el tráfico mundial de cocaína. Los narcoaviones aterrizan allí con tanta frecuencia que los lugareños bromean con un cielo nocturno iluminado como un árbol de Navidad.

El dinero de la droga también ha corrompido a muchos políticos paraguayos. En los días posteriores a los asesinatos de Pecci y Acevedo, el presidente Mario Abdo dijo que los cárteles habían cooptado a la élite gobernante de Paraguay, incluyendo a muchos dentro de su propio círculo político, dando lugar a un «silencio cómplice».

«Tan permeado está el crimen organizado en toda nuestra sociedad que seguramente no podemos garantizar que no haya violencia», destacó. Portavoces de Abdo no respondieron a un pedido de comentarios para esta nota.

La mayor parte de la cocaína que pasa por Paraguay tiene como destino Europa, que según las autoridades antidroga estadounidenses, europeas y latinoamericanas, ha superado a Estados Unidos y se ha convertido en el principal mercado mundial de la droga.

Las incautaciones de cocaína en Europa occidental y central alcanzaron la cifra récord de 315 toneladas en 2021, según el Informe Mundial sobre Drogas 2023 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, frente a las más de 250 toneladas de Estados Unidos.

La incautación récord de cocaína en Europa, más de 23 toneladas descubiertas en 2021, fue rastreada hasta un puerto fluvial privado cerca de Asunción.

James Laverty, que hasta el año pasado fue director regional adjunto para el sur de Sudamérica de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), dijo a Reuters que el Chaco «sin ley» es ahora uno de «los puntos de escala más importantes del mundo» para la cocaína. «Definitivamente juega un papel global», agregó.

PROBLEMAS EN EL PARAÍSO

El supuesto tráfico de drogas en sus tierras no es el único problema que ha enfrentado la Iglesia de la Unificación en el Chaco.

La organización creció rápidamente tras su fundación en la década de 1950 y se expandió por Estados Unidos en la década de 1970, en medio de una oleada de religiones alternativas.

Moon y su esposa Hak Ja Han Moon -conocidos como los «verdaderos padres de toda la humanidad»- se hicieron famosos por sus bodas multitudinarias, en las que casaban a miles de creyentes, muchos de los cuales acababan de conocerse.

Moon construyó un imperio mundial, invirtiendo en todo tipo de negocios, desde la pesca y la fabricación de armas hasta el sector inmobiliario y los medios de comunicación. Algunos negocios fracasaron, pero muchos prosperaron y se hizo rico.

En 1982 fue condenado por fraude fiscal en Estados Unidos por no declarar 162.000 dólares como ingresos personales y cumplió 13 meses de cárcel.

La condena amargó la vida de Moon en Estados Unidos. En un discurso pronunciado en 1995, lo describió como «una nación en decadencia» y dijo que, en su lugar, apostaba por «los días llenos de gloria de Latinoamérica que nos esperan en el siglo XXI».

En 2000, tras hacerse con activos en Uruguay y Brasil, Moon compró el terreno del Chaco a Carlos Casado S.A., un gigante agrícola que llevaba el nombre de su fundador, un magnate hispano-argentino del siglo XIX.

La adquisición otorgó a la Iglesia el control total de Puerto Casado, una pequeña ciudad empresarial construida para albergar a los empleados de Carlos Casado que durante décadas habían trabajado en condiciones semifeudales procesando el tanino de los quebrachos autóctonos del Chaco.

De la noche a la mañana, todo en Puerto Casado -sus casas, carreteras y cementerio- pertenecía a Moon y su iglesia.

La ira no tardó en crecer cuando los cerca de 6.000 habitantes de la ciudad se dieron cuenta de que las casas en las que habían vivido toda su vida, pero de las que nunca habían sido propietarios, pertenecían ahora a un autoproclamado mesías coreano.

Cuando los ejecutivos de la iglesia volaron para cerrar el trato, los lugareños formaron una cadena humana para bloquear la salida de su avión, obligándoles a pasar la noche en la aeronave.

Los primeros gestos de la iglesia para apaciguar las tensiones, como la oferta de devolver el control del cementerio a los habitantes de la ciudad, sólo provocaron mayor indignación.

Sus administradores también avivaron el resentimiento. Los lugareños recordaban a un funcionario de la iglesia, Lorenzo Myung, que se paseaba por el pueblo armado con una escopeta.

Su hijo, conocido como Lorenzito, «era aún peor (…) porque era más agresivo», amenazando a los lugareños si le miraban a los ojos, dijo Martín Rodríguez, un sacerdote español de 87 años que llegó por primera vez a Puerto Casado como misionero salesiano en 1980.

Rodríguez y otros vecinos acusaron a los dos Myung de estar implicados en un incendio que en 2005 quemó la emisora de radio local, ubicada en la iglesia católica de la ciudad, que servía como principal portavoz de la oposición a la propiedad coreana.

Dora Irrazábal, fiscal que dirigió la investigación del incendio, declaró que los habitantes del pueblo y la dirección de la iglesia estaban «en guerra» cuando ella llegó a Puerto Casado. Dijo que Lorenzo Myung, a quien recordó como un hombre «agresivo», acusó a los vecinos de robar bienes de la iglesia, pero no aportó pruebas.

Los lugareños, por su parte, acusaron a Irrazábal de ser un títere de la iglesia después de que llegara en un avión de su propiedad. Irrazábal dijo que los investigadores encontraron indicios de un incendio provocado, pero no tenían pruebas suficientes para acusar a nadie. El caso sigue sin resolverse.

Ninguno de los dos Myung respondió a pedidos de comentarios enviados a sus cuentas de Facebook. Byun, la abogada de la iglesia, reconoció que hubo tensiones con los habitantes de Puerto Casado, pero se negó a hacer comentarios sobre los Myung o el incendio.

Los conflictos iniciales de la ciudad con la iglesia han evolucionado hasta convertirse en una tensa disputa territorial de dos décadas.

En 2005, Paraguay aprobó una ley para expropiar 52.000 hectáreas de tierras improductivas de la Iglesia, pero la medida fue anulada dos años después por la Corte Suprema. Una ley de 2007 obligaba a la Iglesia a devolver casi 30.000 hectáreas a la población de Puerto Casado y al gobierno paraguayo, pero la transferencia aún no se ha efectuado.

Uno de los que protestan contra la propiedad de la iglesia en el Chaco es Alberto David Gauto, quien se encuentra actualmente bajo investigación por acusaciones de invasión y ocupación ilegal de tierras propiedad de Moon.

Un informe de inteligencia policial obtenido por Reuters muestra que Gauto también es sospechoso de transportar cocaína, marihuana y explosivos por el norte de Paraguay, otro indicio del creciente tráfico de drogas en tierras de la iglesia.

Según el documento, Gauto declaró a un informante de la policía que había recibido entrenamiento de la guerrilla colombiana de las FARC. Gauto no respondió a un mensaje de Facebook. Su abogado, Emilio Camacho, tampoco lo hizo.

CISMA EN LA IGLESIA

Los problemas de la iglesia en el Chaco son sintomáticos de los obstáculos más generales a los que se ha enfrentado en las dos últimas décadas.

En 2009, una guerra dinástica sobre el futuro de la iglesia llevó al hijo mayor de Moon, Hyun Jin (Preston) Moon, a formar la escindida Fundación para la Paz Global. En un principio, Moon había nombrado heredero a Preston, pero su madre, Hak Ja Han Moon, y su hermano Hyung Jin (Sean) Moon lo rechazaron y le obligaron a abandonar el cargo.

Hak Ja Han ascendió entonces a Sean a puestos de responsabilidad, pero más tarde también se enemistó con él, según Massimo Introvigne, director del Centro de Estudios sobre Nuevas Religiones de Turín, en Italia.

Tras la muerte de su padre en 2012, y en medio de crecientes tensiones con su madre, Sean Moon abandonó la iglesia para formar el Santuario de la Paz Mundial y la Unificación, con sede en Pensilvania, también conocida como Ministerios de la Vara de Hierro, una secta pro-armas con una ideología de extrema derecha.

Los cismas han afectado a las operaciones en Paraguay, donde la rama dirigida por Preston Moon se ha visto envuelta en una compleja batalla legal para arrebatar el control total de la parcela del Chaco a la rama paraguaya de la iglesia, afiliada a su madre. Actualmente, ambas ramas poseen porciones separadas de la propiedad.

Preston Moon no respondió a un pedido de comentarios. Tampoco lo hizo su madre, Hak Ja Han Moon. Sean Moon dijo en un comunicado que su padre pretendía que heredara «toda su fundación, incluida la propiedad del Chaco».

Dijo que desconocía el tráfico de drogas en el Chaco, pero lo calificó como una de las muchas «trágicas consecuencias» de la «usurpación» por parte de su madre «de la fundación mundial construida por mi padre».

Mientras los Moon se disputan el control de la propiedad del Chaco, los narcotraficantes invaden cada vez más el territorio, según los habitantes de Puerto Casado.

Virgilio Chamorro, capataz del aserradero del pueblo, dijo que el tráfico de cocaína en la región era un secreto a voces. Puerto Casado, dijo, «se ha convertido en el corazón del mismo».

INT/ag.gentileza Reuters.(Reporte de Gabriel Stargardter y Daniela Desantis)/rp.

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