El Cairo-Jerusalén. En las operaciones, ampliadas, de las fuerzas israelíes murieron al menos a 55 palestinos en ataques aéreos en Gaza el martes, dijeron médicos locales, y continúan bombardeando el enclave pese a la creciente presión internacional para detener las operaciones militares y permitir el envío sin obstáculos de ayuda.
Gran Bretaña anunció que suspendería las conversaciones comerciales con Israel y convocaría a su embajador por «políticas atroces» en Cisjordania y Gaza ocupadas, mientras que la jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, solicitó una revisión del acuerdo comercial entre la UE e Israel, según la agencia de noticias holandesa ANP.
La guerra, que ya lleva 20 meses, ha dejado a Gaza en ruinas y a su población enfrentada a una crisis de hambre de cada vez más grave. Ha tensado las relaciones de Israel con gran parte del mundo, y las que mantiene con su aliado más cercano, Estados Unidos, ahora parecen estar tambaleándose.
Naciones Unidas dijo que aún no se ha distribuido ayuda humanitaria en Gaza, a pesar de que se dejaron más suministros en el lado palestino del cruce de Kerem Shalom después de que Israel alivió su bloqueo de 11 semanas el lunes.
«Hoy, uno de nuestros equipos esperó varias horas la autorización israelí para recoger suministros. Lamentablemente, no pudieron traerlos a nuestro almacén», declaró el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric.
Por otra parte, las conversaciones indirectas de alto el fuego entre Israel y militantes de Hamas en Qatar parecieron fallar nuevamente, luego de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que había decidido traer de regreso al equipo negociador de alto nivel de Doha para realizar consultas.
Hamás acusó a Netanyahu de participar en las conversaciones de mala fe, fingiendo participar en un intento de engañar a la opinión pública mundial. «No se han llevado a cabo negociaciones reales desde el sábado pasado», declaró el grupo islamista palestino en un comunicado.
El ejército israelí, que el lunes advirtió a los habitantes de la ciudad de Khan Younis, al sur de Gaza, que evacuaran a la costa mientras se preparaba para un «ataque sin precedentes», no hizo comentarios. Israel afirma que Hamás utiliza edificios civiles como refugio; Hamás lo niega.
Los ataques israelíes han matado a más de 500 personas en los últimos nueve días mientras la campaña militar se ha intensificado, dicen los médicos de Gaza.
El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo al Parlamento que él, junto con los líderes de Francia y Canadá, estaba «horrorizado» por la escalada militar de Israel, repitiendo los llamados a un alto el fuego.
Las tres naciones habían advertido el lunes de «acciones concretas» contra Israel si el país no detenía las operaciones militares en Gaza y levantaba las restricciones a la ayuda.
Además de suspender las negociaciones comerciales, Gran Bretaña anunció sanciones contra una serie de personas y grupos en Cisjordania ocupada por Israel por presunta violencia contra residentes palestinos.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, Oren Marmorstein, dijo que Gran Bretaña no ha logrado avanzar en las negociaciones de libre comercio durante algún tiempo y calificó las sanciones de «injustificadas y lamentables».
«La presión externa no desviará a Israel de su camino en la defensa de su existencia y seguridad contra los enemigos que buscan su destrucción», publicó Marmorstein en X.
La crisis del hambre en Gaza se profundizó después de que Israel impusiera un bloqueo a los suministros a partir del 2 de marzo. El territorio enfrenta un riesgo crítico de ambruna
, dijo a principios de este mes un monitor del hambre respaldado por la ONU.
El lunes, Israel autorizó el ingreso a Gaza de nueve camiones, y el martes Naciones Unidas dijo que había recibido permiso de Israel para el ingreso de unos 100 camiones de ayuda, aunque aún no habían sido distribuidos.
La ONU afirma que Gaza necesita al menos 500 camiones de ayuda y bienes comerciales cada día. Durante la guerra, los camiones con ayuda han esperado semanas y meses en la frontera de Gaza para entrar.
Louise Wateridge, de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, UNRWA, dijo el martes que quedaba poca comida.
«Todo está vacío. Los almacenes, los centros de distribución, llevan semanas vacíos», dijo, hablando desde un almacén en Jordania que, según ella, contenía alimentos para 200.000 personas que podrían ser transportadas a Gaza en tan solo unas horas.
Los líderes israelíes han insistido en que pueden liberar a los rehenes restantes y desmantelar a Hamás intensificando la acción militar. Hamás ha declarado que liberaría a los rehenes a cambio del fin de la guerra y la liberación de los palestinos en cárceles israelíes.
INT/ag.agencias.europapress/rp.

