martes 7 febrero 2023

Alberto F. pide ayuda a la Casa Blanca, y luego corre a abrazarse con Putin y Xi Jinping en una gira incomprensible para Washington

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El viaje del presidente Alberto Fernández a Rusia y China es seguido con desconcierto y preocupación en Estados Unidos porque justamente son los dos países con los que la Casa Blanca mantiene mayor tensión en este momento y, además, sucede cuando la Argentina pide apoyo al gobierno de Joe Biden para renegociar la deuda con el Fondo Monetario Internacional.

Las declaraciones de Fernández desde el Kremlin, luego de mantener una reunión este jueves con el presidente ruso Vladimir Putin no ayudan demasiado y son vistas en Washington como un «exabrupto o provocación»: “La Argentina tiene que dejar de tener esa dependencia tan grande que tiene con el Fondo y con Estados Unidos”, dijo el Presidente.

Michael Shifter, presidente del InterAmerican Dialogue, dijo a Clarín que “nadie en Washington esperaba que el gobierno argentino iba a estar 100% alineado con los EEUU. Además, funcionarios de la administración Biden comprenden que el presidente Fernández lidera una coalición doméstica frágil y complicada”.

“Sin embargo –prosigue Shifter–, el tono del discurso de Fernández y el hecho de que lo hizo justo en medio de las más altas tensiones entre EE.UU. y Rusia desde fin de la Guerra Fría, va a decepcionar a aquellos que desde la administración Biden apostaron a ayudar a Argentina en un momento difícil. La declaración del presidente sonaba como un exabrupto, casi una provocación”.

“Se entiende que probablemente sus palabras fueron dirigidas a un público doméstico, la parte más radical de su coalición, pero, aun así, hay una diferencia en diplomacia entre equilibrar y voltear”.

​Ante consultas periodísticas, desde el Fondo, la Casa Blanca y desde el Departamento de Estado declinaron comentar sobre el viaje y las declaraciones del presidente Fernández. Pero trascendió que no hubo presiones oficiales desde Estados Unidos para que el Presidente cancele su gira, como dijo el miércoles un asesor de Putin.

​Desde el Gobierno también lo negaron. Durante el encuentro que el canciller Santiago Cafiero mantuvo semanas atrás en Washington con el secretario Anthony Blinken se tocó el tema de la tensión con Ucrania y la gira del Presidente. Pero fuentes de la cancillería dijeron entonces que la conversación fue cordial y corriente y que EE.UU. no manifestó ninguna advertencia sobre el tema.

Benjamin Gedan, director del Argentina Project del Wilson Center y ex funcionario del gobierno de Barack Obama, señaló que “es difícil entender la decisión del presidente Fernández de visitar Moscú mientras miles de tropas rusas amenazan invadir Ucrania”.

Y añadió: “Peor aún, Fernández se reunió con el dictador de ese país, un ex agente de la KGB, para anunciar su objetivo de disminuir la relación entre Argentina y Estados Unidos, un país democrático con una economía muchísimo más grande que la de Rusia y con lazos económicos muchísimo más estrechos con Argentina de la que existe entre Argentina y Rusia”.

«Si Argentina tiene algún peso diplomático es producto de sus fuertes instituciones democráticas, su historial en la defensa de los derechos humanos, y sus buenas relaciones con las potencias occidentales», dijo el experto.

Evan Ellis, profesor de Estudios latinoamericanos en el Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela de Guerra del Ejército de Estados Unidos, dijo que “al haber logrado un acuerdo provisional con el Fondo, Fernández ahora está intentando utilizar su retórica para tapar la molestia del ala izquierda del peronismo. También esto le da espacio para justificar si más tarde Argentina no puede cumplir con el acuerdo”.

“No veo que la administración de Biden busque enmarcar las decisiones de países soberanos como Argentina para relacionarse con Rusia o China como una competencia en que un país tiene que “elegir” entre los EE.UU. o esos países. Creo que tanto el secretario de Estado Anthony Blinken y su vice Brian Nichols están manejando el tema con delicadeza, aunque claro, debe ser un tema de preocupación”, agregó.

sin embargo, el experto asegura que “la retórica del Presidente en su primer escala en Rusia no fue oportuna, particularmente dada la actual tensión global por la posible agresión de Rusia hacia Ucrania, y la percepción de que el gobierno de Fernández da respaldo a la posición rusa”.

Ellis señala que el viaje a Moscú tiene su relevancia, pero no crucial como la del viaje a China. «No creo que realmente Rusia y Argentina tengan mucho en lo cual cooperar más que en temas de vacunas, comercio agrícola, y posiblemente temas de petróleo, energía nuclear y quizás ventas de armas más adelante. En otro sentido, creo que estratégicamente Argentina está profundamente y cada vez más enchufada en la red económica de China”.

Fernández arriba este viernes en China y asistirá a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing, mientras que el domingo mantendrá un encuentro con su par chino, Xi Jinping.

Con China la relación con Estados Unidos también es tensa. La Casa Blanca y otros países han decidido boicotear los Juegos de Invierno y no enviar diplomáticos a las ceremonias, en represalia contra la represión de China hacia la minoría uigur en Xinjiang y por reprimir las libertades en Hong Kong. Fernández no se sumo al boicot y eligió esta fecha polémica para su visita.

P/ag.ln.pl.na.vfn/gr.rp.

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