Pese a que fue su abogado y su amigo, y aunque le abría las puertas de la quinta de Olivos como a ningún funcionario de su equipo, hoy Javier Milei está dispuesto a contraatacar a Diego Spagnuolo. “Está recaliente con él”, aseguran quienes hablaron con el jefe de Estado en las últimas horas. El Presidente le hizo un pedido a su equipo: quiere denunciar al extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) por calumnias e injurias.
La mesa chica de Milei estudia el pedido presidencial, pero aún no encuentra una formulación legal para avanzar. Por un lado, las revelaciones de los audios de Spagnuolo son asuntos de interés público, por lo que no aplicaría la figura de la calumnia. Por el otro, el extitular de la Andis no hizo declaraciones públicas acusando al Gobierno por corrupción. No dijo nada abiertamente como para denunciarlo. Lo que hay es una grabación clandestina de un origen todavía no claro y que parece hecha sin su consentimiento. “Por ahora no hay cómo avanzar contra él, salvo que ratifique las versiones ante sede judicial o en los medios”, explicó un importante colaborador que está siguiendo muy de cerca el caso.
Milei dejó ver sus intenciones en la accidentada caravana de campaña este miércoles, en Lomas de Zamora. “Todo lo que dice Spagnuolo es mentira y lo vamos a llevar a la Justicia”, dijo el Presidente desde la camioneta ante una pregunta de LN+.
El Gobierno, en tanto, evita cuestionar públicamente el devenir de la causa judicial y asegura que no interferirá en la pesquisa. Hoy en el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp), Milei se refirió al escándalo y señaló: “La opereta de esta semana no es más que otro artilugio de la casta. Y una nueva mentira. Dependerá de la Justicia esclarecerla y nos encontramos a su disposición. Esperamos que se aclare lo más pronto posible. Lamentamos que la Justicia deba perder su tiempo con jugarretas de la política rancia en lugar de abocarse a combatir el crimen”.
En la intimidad del Gobierno, sin embargo, siguen de cerca los pasos que dan el fiscal federal Franco Picardi y el juez federal Sebastián Casanello. No cuestionan la investigación, pero deslizan que, de mínima, la Justicia debería hacerse del crudo del audio de Spagnuolo -que el canal de streaming Carnaval publicó editado, con varios cortes- para ser tomado como prueba y punto de partida. “Es la teoría de la manzana podrida”, advierten.
En el entorno de Spagnuolo aseguraron que “desde el Gobierno le mandaron a Santiago Viola y a los Anzorreguy, que es lo mismo que decir los Menem”, pero que el extitular de Andis “los rechazó”.
En la Casa Rosada niegan contactos directos con Spagnuolo y aseguran que no se buscó que Viola, que es del riñón de Karina Milei y los Menem, patrocinara al exfuncionario en la causa.
Sin embargo, según pudo reconstruir LN, sí hubo conversaciones con el entorno de Spagnuolo para conocer cuáles son sus intenciones y si iba a colaborar con el Gobierno, dada la cercanía que supo construir con el Presidente. En el oficialismo creen que hay más material, que todavía no salió a la luz.
“Está aislado, encerrado. Siempre nos dijo no recordar, que no sabe quién fue su interlocutor (la persona que lo grabó)”, soltaron en el Gobierno. En este contexto, en principio, la Casa Rosada descarta que Spagnuolo esté dispuesto a hacer un control de daños que ayude a Milei. “Ya dejó que esto creciera demasiado”, apuntan.
Tampoco creen que le resulte sencillo, por ejemplo, constituirse como imputado colaborador en la causa que investiga una trama de presuntas coimas en la Andis a través de la droguería Suizo Argentina. “Debería dar un grado de detalle de la operatoria a la Justicia que no tiene. Tendría que aportar información y pruebas fehacientes que no existen, porque no hay nada”, soltó un colaborador oficial.
La mayor atención del Gobierno está puesta en la causa. Quieren ver si las primeras pruebas recolectadas por el fiscal lo hacen subir otro escalón en la pirámide de responsabilidades. Es decir, si además de investigar a Spagnuolo y a su segundo en la Andis, Daniel Garbellini, los investigadores avanzarán con imputaciones sobre Eduardo “Lule” Menem y Karina Milei, mencionados en los audios de la polémica.
Viola no será el letrado de Spagnuolo. Pero ya es el abogado de Karina Milei: la representó en una causa por presunta “venta de candidaturas” durante la campaña de 2023. Si él eventualmente patrocina a la hermana del Presidente, el Gobierno podría intentar recusar al juez Casanello por la causa de los testigos falsos en el caso Lázaro Báez.
Apoderado de LLA, Viola enfrentó acusaciones por plantar testigos falsos contra Casanello. Fue sobreseído. En 2016, Viola actuaba como defensor de Leandro Báez en la ruta del dinero K. En ese expediente, Viola recusó a Casanello ante la versión de que el juez se había reunido con Cristina Kirchner en la quinta de Olivos.
Se realizó una investigación que determinó que todo se trató de una operación con dos testigos falsos, Gabriel Corizzo y Carlos Scozzino, que declararon en 2016 haber visto a Casanello en Olivos. Ambos fueron condenados en un juicio abreviado y admitieron que declararon falsedades. La investigación avanzó sobre quienes los instigaron a declarar esas mentiras y Viola fue acusado. El ex juez federal Luis Rodríguez, lo sobreseyó.
Respecto al origen de los audios, en el Gobierno siguen circulando todo tipo de versiones. Según con quién se hable, en cada tribu libertaria ofrecen una hipótesis distinta. Para todos fue una trama de varios eslabones. “Quien grabó no es necesariamente quién difundió el audio”, dijeron cerca del Presidente. Sospechan desde competidores de la droguería Suizo hasta de sectores de la inteligencia inorgánica afín al kirchnerismo, pasando por la otrora diputada nacional por La Libertad Avanza, Marcela Pagano y su pareja, Franco Bindi, versión que ella viene rechazando tajantemente.
En el Gobierno, el sector del asesor Santiago Caputo no logra pergeñar una estrategia en común con los Menem, los más complicados por los audios y quienes dieron explicaciones públicas por el caso. En esa falta de articulación, son moneda corriente los reproches y acusaciones cruzadas sobre qué se pudo haber hecho distinto para manejar la crisis.
P/ag.agencias.cl.mj.ln.ifb./gr.