Esta tarde, el Presidente Alberto Fernández les prometió a los empresarios que la prohibición de despidos y la doble indemnización “no van a sostenerse en el tiempo”. Según explicó, fueron medidas adoptadas excepcionalmente por su Gobierno para atender la crisis económica provocada por la pandemia.
También el jefe de Estado anunció que firmará un decreto para facilitar la inserción laboral de los beneficiaros de planes sociales. Las personas que actualmente reciben asistencia del Estado “podrán ser empleados en la actividad privada” sin perder los derechos que tienen actualmente, desarrolló. Entre los presentes en el Coloquio, se planteó un problema, un empleado nuevo tendrá un doble ingreso, gozará de un plan estatal y además el salario privado, que ocurrirá con el antiguo que solo recibirá su sueldo de la empresa, realizando la misma tarea. La polémica desembocará en demandas judiciales, aseguraron algunos.
A propósito del decreto anunciado, dijo: “Si algo caracterizó al espacio político que hoy gobierna Argentina, es la promoción de la inversión empresarial y la creación de empleo. Con ese mismo espíritu actuamos hoy. Por eso estamos disponiendo a través de un decreto marco un sistema que posibilite que los que hoy son beneficiarios de planes puedan ser empleados en la actividad privada sin perder ese derecho”. Un empresario susurró, el Presidente es un abogado que parece no advertir la disparidad que está instalando, las consecuencias serán problemas sindicales que terminarán en los tribunales.
La promesa inicial de terminar con la prohibición de despidos y de la doble indemnización, quedó licuada cuando los presentes escucharon decir al primer mandatario: “He oído en los últimos tiempos muchos reclamos para ponerle fin a las indemnizaciones por despidos. Se repite la idea de generalizar esquemas indemnizatorios que sirven a sectores que tienen una alta tasa de rotación de empleo y también de informalidad”, y remarcó “Hasta aquí no hay ninguna evidencia que muestre el éxito de esas lógicas. Estos modelos se inspiran en sistemas que existen en países nórdicos y también en Austria”, insistió.
A continuación, Fernández, intento dar cátedra y citó el trabajo del canadiense David Card, quien recibió recientemente el Premio Nobel de Economía. “Estudió precisamente los efectos de las indemnizaciones sobre la economía de Austria y concluyó que las indemnizaciones tienen efectos positivos”- Luego citó los casos de Finlandia, Dinamarca y Noruega en ese aspecto. “Una economía que crece, produce y exporta necesita de una fuerza laboral bien paga y protegida en sus derechos. Con este sistema laboral se crearon en Argentina casi 4 millones de empleos entre 2002 y 2015″, agregó.
En el cierre de su discurso, Alberto Fernández. hizo alusión al desafío que deben enfrentar junto al sector empresario, tal vez desconocía las amenazas de la aplicación de la Ley de Abastecimiento, de su secretario de Comercio Interior a los empresarios, a los que él le reclamó: “Escucharnos. Debatir. Encontrar acuerdos. Estamos todos en un mismo barco. La pandemia ya nos enseñó que nadie se salva solo”y enfatizó: “Argentina necesita de empresarios que sean los primeros trabajadores. Sin lobbyes y con creatividad. Sin especulación y con producción. Sin codicia y con solidaridad” y retomando su actitud de docente universitario, citó finalmente: ”Enrique Shaw decía que una empresa es como un barco: el descuido de uno puede llevar a todos a pique. Pensemos la Argentina de ese modo. Podemos hacer un país mejor”.
En medio de los aplausos protocolares de cierre, un tenue murmullo recorrió el recinto del Coloquio. En el puente de mando del barco él está parado frente al timón, pero el rumbo a seguir lo establece la vicepresidenta Cristina Kirchner, serán ambos conscientes que por la proa se vislumbra un gigantesco iceberg.
P/ag.na.cl.ifb.ln.vfn/gr.rp.

