viernes 14 junio 2024

Francia. El Senado da luz verde a la controvertida reforma jubilatoria de Macron, se espera un reñido debate en la Asamblea Nacional

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París. En una votación más rápida de lo esperado, el Senado aprobó la reforma que impulsa el Gobierno del presidente Emmanuel Macron, que busca retrasar la edad de jubilación de 62 a 64 años. El debate en la Cámara Baja se prevé reñido.

Una victoria para Macron. A última hora de la noche de este 11 de marzo, el Senado francés dijo ‘sí’ a la controvertida reforma que impulsa el presidente Emmanuel Macron y que este sábado fue rechazada en las calles en una séptima jornada de manifestaciones.

Fueron 195 senadores contra 112 los que le dieron el respaldo a la reforma, en una votación acelerada debido a que el Gobierno activó un procedimiento para esquivar diversas enmiendas interpuestas al proyecto de reforma y consiguió así que este fuera votado en su totalidad.

Las reacciones no se hicieron esperar. La primera ministra, Elisabeth Borne, celebró el resultado en sus redes:

«Después de cientos de horas de discusiones, el Senado adoptó el plan de reforma de pensiones. Es un paso clave para hacer realidad una reforma que garantizará el futuro de nuestro sistema de pensiones», escribió Borne en Twitter.

Macron asegura que esta reforma es indispensable para que el sistema pensional no se quede sin recursos. Pero el proyecto ha tenido un rechazo masivo en las calles. Este 11 de marzo se llevó a cabo una nueva jornada de manifestaciones en contra de la propuesta, liderada por los sindicatos.

Un respaldo clave de la derecha

El bloque macronista aprovechó el posicionamiento del partido conservador Los Republicanos, que dieron su apoyo al texto. Bruno Retailleau, el líder de la agrupación, defendió la reforma a las pensiones como algo urgente para que el país pueda luchar contra el envejecimiento que enfrenta la población francesa.

«El principal acto de solidaridad es garantizar el equilibrio del sistema», defendió por su parte el ministro de Trabajo, Olivier Dussopt.

Pero la izquierda expresó su rechazo. La senadora socialista Monique Lubin, aseguró, en su último turno de palabra, que este sábado fue una «jornada negra para todos los asalariados» del país.

El texto de la reforma de las pensiones se debatirá el próximo día 15 para acordar una versión que deberá ser validada, a partir del 16 de marzo, por ambas Cámaras del Congreso.

Se prevé que en la Asamblea Nacional la aprobación del proyecto enfrente más obstáculos que en el Senado. Desde ese día y hasta el 26 de marzo es posible que se lleve a cabo la votación.

Si en el Senado la propuesta tuvo respaldo, en las calles se ha evidenciado un profundo rechazo.

Este sábado, miles de franceses salieron a marchar en contra de la iniciativa del Gobierno, en respuesta a una convocatoria de los sindicatos. Estos se oponen tajantemente a la ley, e instan al presidente a convocar una consulta, ya que aseguran que la ciudadanía rechaza de forma «absoluta» su reforma.

 “Todavía pueden pasar muchas cosas la semana que viene», dijo ante la radio Franceinfo Marylise Leon, vicesecretaria general del sindicato CFDT, el mayor del país. «¿Se votará el texto en la Asamblea Nacional? Tenemos que movilizarnos. Es ahora o nunca», agregó.

Fue la séptima jornada de movilizaciones desde que el Ejecutivo dio a conocer los detalles del proyecto. Las marchas de este 11 de marzo contaron con menos seguimiento que en otras ocasiones. Iniciaron en la mañana en varias ciudades como Toulouse y Niza y en la tarde también en París.

El martes, 1,28 millones de personas salieron a manifestarse, la mayor participación desde el inicio del movimiento de protestas contra la reforma a las pensiones, según cifras del Gobierno. Los sindicatos estimaron la cifra total en 3,5 millones de personas.

¿En qué consiste la polémica reforma?

El eje principal de la reforma que promueve Macron es retrasar la edad mínima de jubilación dos años, de los 62 años actuales a los 64.

El Gobierno defiende los cambios como la única salida para garantizar el equilibrio financiero del sistema para 2030, ya que, si no se hiciera nada, estiman que se acumularía un déficit de cerca de 150.000 millones de euros en los próximos años.

El Ejecutivo de Macron también sostiene que esta propuesta llevaría a Francia a situarse en una posición más acorde con otros socios de la Unión Europea. La mayoría de miembros del bloque ha aumentado su edad de jubilación sobre los 65 años.

Otra de las modificaciones es la de eliminar privilegios a trabajadores públicos, como los empleados del Metro de París, a la vez que el proyecto de ley busca aumentos para las pensiones más bajas.

Entre las principales críticas de los sindicatos está que la nueva ley recargaría a los trabajadores menos calificados, ya que estos suelen iniciar su vida laboral antes y en sus últimos años de trabajo también suelen tener empleos más exigentes físicamente que trabajadores con carreras universitarias.

INT/ag.agencias.ep.fp./rp.

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