La obra del gasoducto para exportar gas natural licuado (GNL) desde Vaca Muerta sigue generando sorpresas.El consorcio a cargo del megaproyecto adjudicó la construcción del ducto a Víctor Contreras-Sicim y a la neuquina Oilfield Production Services (OPS) la instalación de una planta compresora.
La definición deja afuera a Techint-Sacde, el grupo que había sido señalado como favorito y que en los últimos años construyó las principales obras de infraestructura energética del país.
La adjudicación la hizo San Matías Pipeline, la empresa que conforman las mismas compañías que son parte de Southern Energy (SESA): Pan American Energy (PAE), YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. Antes, SESA había comprado los caños a la empresa india Welspun.
La decisión siguió la lógica del precio: Víctor Contreras-Sicim presentó la oferta económica más baja de las cinco propuestas que compitieron por el ducto. Las otras cuatro eran Techint-Sacde, Pumpco-Bonatti-Contreras Hermanos, OPS y BTU. La definición se esperaba para los primeros días de abril, pero se demoró mientras se evaluaba la solidez de las garantías presentadas.
Víctor Contreras recupera protagonismo en la obra energética argentina tras años de menor presencia en el mercado local, asociado a la italiana Sicim, que llega al país por primera vez
Víctor Contreras recupera protagonismo en la obra energética argentina tras años de menor presencia en el mercado local, asociado a la italiana Sicim, que llega al país por primera vez
Pan American Energy
Según fuentes del mercado, la propuesta de Víctor Contreras-Sicim fue de US$533 millones, es decir, US$85 millones (o 16%) más económica que la oferta de Techint-Sacde.
El consorcio ganador está integrado por dos empresas con perfiles bien distintos. Víctor Contreras es una constructora argentina de ductos con más de 50 años de trayectoria: nació cuando su fundador —ya fallecido— se separó en la década de 1970 de Contreras Hermanos, la empresa familiar que integró junto a ocho hermanos. Aunque en los últimos años había perdido presencia en el mercado local, su especialidad siempre fueron los tendidos de grandes diámetros para la industria del petróleo y el gas.
Sicim, en cambio, es una compañía italiana con 64 años de actividad y más de 10.600 empleados distribuidos en 26 sedes alrededor del mundo, dedicada al diseño y construcción de ductos y plantas de tratamiento de petróleo, gas y agua, con proyectos activos en varios continentes, pero sin presencia en la Argentina. Será la primera vez que opere en el país.
La adjudicación a Víctor Contreras-Sicim supone el segundo revés consecutivo para Techint en el megaproyecto de GNL: antes, su subsidiaria Tenaris había perdido la provisión de caños frente a la india Welspun
El gasoducto unirá los yacimientos neuquinos con el Golfo San Matías, en Río Negro, a lo largo de 471 kilómetros, con una inversión total de US$1300 millones. El proyecto se dividía en cuatro renglones: tres tramos del ducto de 36 pulgadas de diámetro y una planta compresora, pieza clave para optimizar el transporte del gas, que será instalada en el kilómetro 80 de la traza. La totalidad del ducto se adjudicó a un único oferente, el que presentó la propuesta más competitiva. El gasoducto tendrá una capacidad de transporte de 27 millones de metros cúbicos diarios (m3/d).
La construcción comenzará a mediados de año, con un plazo de ejecución de 24 meses, para tener el gasoducto operativo antes del invierno de 2028. En esa misma costa rionegrina, entre Sierra Grande y San Antonio Oeste, se ubicarán los dos buques de licuefacción de SESA. El primero, el Hilli Episeyo, actualmente en Camerún, estará listo en septiembre de 2027 con una capacidad de 2,45 millones de toneladas anuales de GNL. El segundo, denominado MKII, comenzará operaciones a fines de 2028 con 3,5 millones de toneladas. Con ambos en funcionamiento, la Argentina contará con capacidad para exportar unos 27 millones de metros cúbicos diarios, equivalentes al 19% de la producción nacional actual.
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