Washington DC.La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, abrió la puerta este lunes a la posibilidad de que la Argentina reciba un desembolso inicial por alrededor de us$ 8000 millones una vez que el Directorio Ejecutivo apruebe el nuevo programa que está terminando de negociar el gobierno de Javier Milei.
Georgieva dijo en una entrevista con la agencia de noticias Reuters que una solicitud de la Argentina de recibir un desembolso inicial del 40 por ciento del total del nuevo programa, que sería por un monto total de 20.000 millones de dólares, es “razonable” a partir de los resultados que arrojó el programa económico de Milei.
”Es una petición razonable. Se la han ganado, dado su desempeño”, dijo Georgieva, citando los esfuerzos de la Argentina por implementar reformas económicas.
Georgieva dijo además que espera tener cerrado el nuevo acuerdo antes de las próximas reuniones de primavera del Fondo y el Banco Mundial, que se realizarán en Washington entre el 21 y el 26 de abril.
Es la primera vez que Georgieva menciona, aun de manera indirecta, cuál podría llegar a ser el monto del primer desembolso del nuevo acuerdo con el gobierno de Milei. Es una práctica habitual en los programas del Fondo con sus países miembros que el primer giro sea más alto que los siguientes para reforzar las reservas del país. El gobierno de Alberto Fernández recibió, a principios de 2022, un desembolso inicial por casi 10.000 millones de dólares. En 2018, el gobierno de Mauricio Macri logró fortalecer las reservas del Banco Central en medio de una fuerte corrida cambiaria en unos 15.000 millones de dólares gracias al primer giro del acuerdo Stand-By firmado ese año. Ambos desembolsos fueron menores en relación con el monto total del préstamo que el giro que recibiría el gobierno de Milei si se confirma la cifra que mencionó Georgieva.
La declaración de la jefa del Fondo llega en medio de un nuevo sacudón en los mercados internacionales que volvió a tocar a los activos argentinos, sometidos en los últimos días a una ola de volatilidad que en el oficialismo le achacan a los rumores y las especulaciones en torno al acuerdo con el Fondo, pero también a un intento de la oposición por desestabilizar al gobierno de Milei.
Caputo había adelantado la semana pasada el monto total de 20.000 millones de dólares en discusión con el Fondo, pero, en un episodio que sumó confusión y generó una dosis adicional de incertidumbre, la directora de Comunicaciones del organismo, Julie Kozack, evitó confirmar esa cifra el jueves en su habitual conferencia de prensa, al indicar solamente que el monto del nuevo programa sería “considerable”. El Fondo suele difundir la cifra de sus programas solo después de que son aprobados por el board. Un día después, el viernes, y en medio de una continua ansiedad en la Argentina por el movimiento del dólar, Kozack ratificó finalmente esa cifra con una publicación en sus redes.
“Cualquier paquete acordado y su escalonamiento están sujetos a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI. Como ya hemos mencionado, el progreso del nuevo programa está muy avanzado y la colaboración continúa a todos los niveles para finalizar un acuerdo que ayude a la Argentina a consolidar su ya exitoso programa económico”, afirmó Kozack.
Tras la confirmación del Fondo de la cifra total del nuevo préstamo, Caputo publicó un mensaje en X: “Una vez más, contestamos con hechos. Fin”. Más tarde, Caputo publicó la cita completa de Kozack.
Ayer por la noche, el ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió otra vez al acuerdo con el Fondo en una entrevista con LN+: “Veníamos con un acuerdo que estaba completamente caído porque no habían cumplido. No fuimos a uno nuevo, porque si le decíamos al Fondo lo que queríamos hacer, iban a dudar y no los íbamos a convencer para recapitalizar al Central”.
Caputo dijo en esa entrevista que todavía restaba definir el cronograma de desembolsos, y que el Gobierno había solicitado un primer desembolso mucho más grande de los que suele dar el Fondo. El jefe del Palacio de Hacienda volvió a cargar contra el kirchnerismo al acusarlo de querer desestabilizar políticamente al gobierno de Milei. Y volvió a descartar una devaluación brusca del peso, uno de los principales combustibles de las especulaciones en torno al ida y vuelta con el Fondo.
La declaración de Georgieva arrojó luz sobre otro detalle del nuevo programa, que se va conociendo a cuentagotas, algo ciertamente poco habitual en el historial del Fondo, que suele mantener bajo el más estricto hermetismo los detalles de sus negociaciones a sabiendas del impacto que puede tener en los mercados. Pero el Fondo también suele esperar a tener la aprobación definitiva de un acuerdo por parte del board antes de dar a conocer los detalles del paquete pactado con un gobierno de uno de sus países miembros.
Lo único que resta conocer del nuevo programa es el menú de políticas y las metas que se comprometió a alcanzar el Gobierno en materia fiscal, monetaria y cambiaria. Una de las preocupaciones centrales del Fondo es la acumulación de reservas: sin reservas, el país no puede darle sustentabilidad a los pagos de su deuda, incluida la deuda con el organismo. Es por eso que la principal inquietud, que todavía debe ser develada, es qué política cambiaria se comprometió a implementar el gobierno de Milei para arraigar el plan de estabilización y, a la vez, engordar de dólares las arcas del Banco Central, un objetivo elusivo en el último tiempo en medio de la persistente volatilidad.
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