martes 26 enero 2021

Santiago del Estero. El Gobierno acumula un plazo fijo cercano a los $ 21 mil millones, la educación postergada

Más Leídas

La situación de YPF, «un gran problema político nacional»

Por Ing. Jorge Lapeña (*)La situación de YPF ha ocupado en las últimas 72 horas las primeras planas de...

Los animales son considerados cosas en nuestro país. “En nombre de Sharima” por Isabel de Estrada

Sharima ya no está. No pudo esperar más. Cayó y ya no se levantó. Toda una vida de encierro...

Cuaderno de opiniones, Formosa, Gildo Insfrán o la ley del “mbareté”

Por Gabriel HernándezEn estos días mucho se ha escrito y explicado sobre el férreo dominio que ejerce el gobernador...

Por Patricia Núñez

Santiago del Estero. En una provincia con tantas necesidades concentradas en el 42,5% de pobreza, parece algo surrealista tener tanto dinero guardado mientras el pueblo sufre de carencias básicas.

Además, en el presupuesto que se dibuja cada año, se destacan las fuertes inversiones destinadas al mantenimiento de obras de infraestructura tales como una cancha de golf, un estadio único, un autódromo, un complejo hotelero, todos construidos con dineros provinciales. El escaso capital que genera la provincia por producción y recaudación impositiva no llega en su totalidad, a educación, salud, seguridad, etc. Para el año 2021, entre la cancha de golf y el complejo hotelero se gastarán cerca de 55 millones en mantenimiento. La pregunta que surge es, ¿cuántos santiagueños usan esas obras? O ¿Cómo se mide el impacto de esas obras en la calidad de vida de los santiagueños?

Luego de un año de profunda crisis, nos encontramos frente a un nuevo dibujo del presupuesto. Para nada es el reflejo de la realidad que tenemos: crisis educativa, crisis en salud, crisis en trabajo con una alta tasa de desocupación. No se encuentra ninguna línea de acción política que exprese el rumbo para la salida de la crisis. Solo se ven grandes números de gasto en mantenimiento de las mega obras y el porcentaje ajustado para las áreas de servicios básicos necesarios.

Se conoce abiertamente que un presupuesto es el instrumento que traduce en recursos financieros las intenciones de acción de un gobierno. Venimos observando el mismo diseño año tras año con argumentos sostenidos desde el oficialismo como, la provincia esta equilibrada, bien administrada, sin deudas.

La administración de la pandemia tuvo como eje una cuarentena eterna que solo trajo mayores desigualdades y un aumento considerable de la pobreza. En materia educativa, con las escuelas cerradas y miles de alumnos sin poder acceder a la enseñanza virtual, los resultados de aprendizajes se traducen en mas desigualdad entre las distintas provincias.

Santiago del Estero muestra un deterioro significativo en materia educativa desde el año 2014. Datos proporcionados en el informe del último censo de infraestructura escolar, realizado por el Ministerio de Educación de la Nación(2014) muestra que el 31,3 % de las zonas donde se asientan los edificios escolares posee gas natural en red, 32,7% posee red cloacal y 40,4 % desagües pluviales.

Estos indicadores de desarrollo territorial no se vieron modificados sino hasta el año 2016 cuando se diseña e implementa un plan de infraestructura para llevar la red cloacal a varias ciudades de la provincia, como Añatuya, La Banda, Quimilí y Capital.

Por otra parte, en ese mismo informe, se destaca que la provisión de servicios básicos en los predios escolares en gas natural en red de un 33,0% y de cloacas un 38,8%. La información suministrada por los presupuestos desde el año 2015 a la fecha no incorporan líneas de acción que tiendan a modificar lo planteado en el informe de relevamiento citado.

Los escasos porcentajes de cobertura de servicios esenciales y básicos para el desarrollo de una población donde se asienta un edificio escolar, habla a las claras de la falta de políticas específicas en esta línea. Un ejemplo que conocimos recientemente es que se destinaron 3 millones de pesos para dotar de gas natural al Estadio Único, obra que aún no concluye y que se realiza con fondos provinciales.

En el año 2015, la Cámara Argentina de la Construcción, actualizó un informe elaborado por Alejandro Morduchowicz (2011) sobre “Necesidades de Infraestructura Escolar” para el periodo 2016-2025. Interesantes proyecciones se observan en los datos que se construyen para cada provincia teniendo en cuenta el requerimiento de salas/aulas a nivel nacional. Por ejemplo, el numero de salas estimadas para el nivel inicial en todo el país para el año 2020 era de 4952 y para el 2025, 9293. La estimación para Santiago del Estero, de numero de salas requeridas en el 2020 es de 124.

Según el Ministerio de Educación de la Nación (2019), “sólo en la provincia de Santiago del Estero fueron levantados 16 edificios educativos (13 de ellos jardines) y están en marcha otros 17 (8 jardines) por más de 700 millones de pesos. También se han realizaron trabajos de refacción y ampliación en siete escuelas rurales de niveles primario, secundario y técnico.” Falta mucho para llegar a las 124 salas que se estiman a partir del incremento de la matrícula, hasta el 2020 que ya está finalizando.

El Estadio Único Madre de Ciudades terminó costando cerca de 2000 millones de pesos y la pregunta surge inevitable: que destino podría haber tenido ese dinero?. Se podría haber cubierto las 124 salas requeridas hasta este año, entre otras urgencias que demanda nuestra pobre provincia, como la cobertura de red cloacal, las 63 escuelas primarias y las 36 escuelas secundarias. Porque exactamente esas son las escuelas que nos hubieran permitido cumplir con la Ley Nacional de Educación, con relación a la jornada extendida en el nivel primario, hacia el 2020.

Solo para tomar el dato del presupuesto del año 2019 en educación, la estimación del gasto estaba en el 30,8 % y, en el presupuesto para el 2021 figura una estimación calculada en el 32,2%. En el 2020, la provincia cerró las escuelas por la cuarentena y, a pesar de los requerimientos del Protocolo para volver a las aulas, las imputaciones presupuestarias no tuvieron que ver con el acondicionamiento de éstas.

El incremento para el año 2020, es el reflejo de gastos de mantenimiento del sistema educativo en la infraestructura que ya existe y en el pago de salarios docentes. Según el informe anual 2019 de la ONG Argentinos por la Educación, denominado El estado de la educación en la Argentina, “la mayor parte de la inversión en educación de las provincias se destina a salarios, mientras que la inversión en capital representa una porción mínima. En 2017, el 80% de la inversión en educación fue destinado al pago de personal de las escuelas de gestión estatal. Si incluimos el porcentaje de la inversión destinada a transferencias al sector privado para el pago de salarios (12,5% en promedio), vemos que más del 90% de la inversión en educación de las provincias se destina a salarios, lo que es común en actividades intensivas en mano de obra como la educación. En tanto, la inversión en capital representa, en promedio, el 3,4% de la inversión provincial en educación”.

En el mismo informe rescatamos que La inversión educativa es dispar entre las distintas provincias argentinas. “En pesos de 2018, (no hay datos del 2019 y 2020) la inversión promedio provincial por alumno del sector estatal era de $69.332. Las provincias que registraban una mayor inversión por alumno del sector estatal eran Tierra del Fuego ($159.217), Neuquén ($136.209) y Santa Cruz ($119.527). Las que registraban un nivel más bajo fueron Corrientes ($47.779), Misiones ($47.792) y Santiago del Estero ($39.300).
Patricia Núñez – Diputada Provincial (UCR-JxC)
PR/BN/CC/rp.

Últimas Noticias

EE.UU. Los conflicto de Oriente Medio, “La diplomacia de Biden con Israel y con Irán”

Por Atilio Molteni-EmbajadorLos funcionarios que van a ocupar las carteras de la nueva Administración estadounidense en cuestiones internacionales, en...

Más Noticias