El Gobierno echó al titular de la UIF, Ignacio Yacobucci, y designo en el cargo al fiscal  Paul Starc  que enfrenta cuestionamientos e influencia de Santiago Caputo  

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El Fiscal federal de San Martín, Paulo «Paul» Starc acaba de ser designado por el Gobierno de Javier Milei al frente de la Unidad de Información Financiera (UIF), en lugar de Ignacio Yacobucci, al que despidieron entre otros argumentos por «abultados gastos» en el área.  

Paul Starc con un pasado en la política bonaerense dentro del gobierno de Daniel Scioli, su recuerdo está asociado a sus recordados errores en la investigación del caso de la búsqueda de la familia Pomar, y más allá del argumento oficial para desplazar a Yacobucci, detrás de este nombramiento se esconde una interna donde el propio Santiago Caputo, asesor estrella del Presidente, parece ganar más terreno y hasta cobrarse revanchas personales.

Conocido por alardear de sus gustos onerosos, Starc estuvo casado con María Eugenia Talerico, con quien tuvo dos hijas. La semana pasada, la justamente exdirectiva de la UIF -fue la vice del organismo antilavado durante el macrismo-, cuestionó decisiones del Gobierno y acusó a Caputo de armar “un montaje peligroso”

«Santiago Caputo es la persona de este gobierno llamado a hacer las cosas que institucionalmente está mal. Ariel Lijo (candidato a la Corte Suprema) representa en este gobierno lo que pasa con Andrés Vázquez en la AFIP, lo que pasa con Edgardo Kueider cruzando una frontera, el atraso de ‘ficha limpia’, la negociación con los distintos senadores. Santiago Caputo es el hacedor de todas estas macanas institucionales que puede hacer que esto termine mal», señaló Talerico en radio.

Fue hace seis días. En ese momento, desde la cuenta de X «MileiEmperador», que le atribuyen al asesor presidencial, surgió un curioso posteo: «Lo que me voy a reír de Talerico la semana que viene». Y este jueves el Gobierno designó a su exmarido al frente del organismo en el que ella fue la número dos.

En diciembre de 1993, fue nombrado fiscal federal adjunto ante los juzgados en los criminal y correccional de la por entonces Capital Federal. Pero a fines de los ’90 apareció salpicado en la causa de corrupción del ex juez federal en lo Penal Económico Carlos Liporaci, que luego fue condenado por delitos de amenazas, de abuso de poder, de incumplimiento de los deberes de funcionario público y de cohecho.

Daniel Barindelli, ex oficial del juzgado a cargo de Liporaci, denunció haber sido obligado a renunciar a su cargo por amenazas de Starc, algo que el fiscal federal rechazó.

Luego, continuó su carrera en la fiscalía de San Martín que conducía Guillermo Montenegro, actual intendente de General Pueyrredón, con cabecera en Mar del Plata. En 2004, tras el ascenso de Montenegro, Paulo Starc que era su segundo fue promovido sin concurso público sino con un examen.

En la política, su crecimiento como fiscal federal de San Martín siempre estuvo vinculado al intendente de José C Paz, Mario Ishii.

Poco años después, en diciembre de 2007, en el primer gobierno de Daniel Scioli en la Provincia de Buenos Aires, pidió licencia e ingresó como subsecretario de Investigaciones e Inteligencia Criminal, llevado por otro fiscal federal, Carlos Stornelli, que en ese momento había asumido como ministro de Seguridad bonaerense.

En noviembre de 2009 cobró visibilidad con el caso Pomar. La familia que conformaban Fernando Pomar, su esposa, Gabriela Viagrán, y sus hijas menores Candelaria y Pilar salieron de José Mármol rumbo a Pergamino y nunca llegaron.

En 2009, Paulo Starc estuvo a cargo de la investigación del caso Pomar para el gobierno de Scioli.

La búsqueda a cargo de la Policía Bonaerense tuvo a Starc en un rol de mportancia. Versiones disparatadas, errores en la búsqueda y desaciertos  en las líneas investigativas demoraron 24 días en encontrar a los Pomar que habían tenido un incidente vial a la vera de la ruta provincial 31.

«Estamos evaluando quiénes son los responsables de los rastrillajes que se realizaron por esa zona», dijo en su momento Starc y reconoció: «En algún lado hemos fallado».

Entonces quedó en la mira por esos errores y renunció en febrero de 2010. Para ese entonces ambos exfiscales ya tenían un vínculo áspero por la alta exposición de Starc y hasta los rumores de que podía reemplazarlo. Finalmente el ahora nuevo titular de la UIF renunció al cargo,  en parte del desgaste con Stornelli por el caso Pomar.

Otro de los chispazos fue por Talerico, que desde la agrupación «Será Justicia» firmó una solicitada contra Aníbal Fernández, en ese momento jefe de Gabinete de Cristina Kirchner.

P/ag.agencias cl./gr.

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