martes 7 febrero 2023

Alberto F. extrema la contradicción de su política internacional, preside la CELAC y pide ayuda a Washington

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En medio de la tensión con EEUU por el FMI, Alberto Fernández asumió como presidente de un organismo de perfil anti norteamericano. “Celac no nació para oponerse a alguien”, sostuvo el el jefe de Estado que estará al frente de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) durante un año. Fue tras obtener el apoyo del régimen de Nicaragua, que se negaba inicialmente darle aval al gobierno de Alberto Fernández, en esta elección por consenso.

Fernández será el presidente por un año de este mecanismo de debates y cooperación política que incluye a Venezuela, Nicaragua y Cuba, pero excluye a Estados unidos y Canada. Tampoco está Brasil actualmente porque Jair Bolsonaro decidió retirarlo.

«Celac no nació para oponerse a alguien. Celac no nació para enfrentarse con alguna de las instituciones existentes. Celac no nació para inmiscuirse en la vida política y económica de ningún país. La Celac nació como un foro en favor de nosotros mismos», señaló Alberto Fernández, al asumir.

Tal como ya había anticipado este diario, el acuerdo para la presidencia de Argentina se alcanzó en una reunión en el Palacio San Martin, donde se reunieron desde temprano los cancilleres de los países miembros. 

Los ministros de Relaciones Exteriores y jefes de delegación de los países que integran la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). Foto EFE/ Juan Ignacio Roncoroni.

Los ministros de Relaciones Exteriores y jefes de delegación de los países que integran la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). Foto EFE/ Juan Ignacio Roncoroni.

Cuando el canciller Santiago Cafiero recibió la confirmación de la presidencia por parte de su par de México, Marcelo Ebrard, -sentado a su lado en un salón del Palacio- se oyó un aplauso en el auditorio. El país recibió el apoyo de los 32 países miembros de la Celac, y también se oyeron gestos de apoyo a las negociaciones por la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y al reclamo al Reino Unido por la soberanía de las Malvinas.

 «Es un gran un orgullo y un honor para nosotros ejercer la presidencia pro témpore de la Celac. Vamos a trabajar por la integración, el respeto a las instituciones democráticas y contra la corrupción», dijo en un mensaje donde por primera vez se escuchó la palabra democracia, muy sensible en este espacio y para esta presidencia argentina de la Celac.

Pero en un intento por justificar la presencia de los regímenes nicaragüense, cubano y venezolano en el bloque, que generan conflictividad en la región y con Estados Unidos, Cafiero dijo que la Celac era un espacio «sin exclusiones».

 El Presidente Fernández y el Canciller Cafiero ofrecieron el jueves una cena a todos los ministros presentes. Fue en el CCK y se negaron a divulgar el contenido y la foto de la misma. «Fue íntima», señalaron.

Argentina asume la presidencia de este espacio de encuentro regional de una muy amplia extensión geográfica, y variada situación política, económica y cultural, en momentos en que negocia contrarreloj su deuda con el FMI y necesita del apoyo político del gobierno de Joe Biden que sigue sin llegar. La Celac es heredera del Grupo Contadora y del Grupo Río, y la impulsó el fallecido Hugo Chávez para luego tomar por momentos una impronta anti estadounidense. Hoy la Celac es en realidad un espacio de liderazgo para México, que tiene por otro lado su relación indisoluble con los Estados Unidos.  Washington no ha opinado, al momento. Tampoco sobre la alianza que teje China con este foro.

Aunque Fernández y Cafiero han dado órdenes de que no haya gestos anti norteamericanos en la cumbre, abrazan a los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua sin cuestionamientos, pero sí profundamente rechazados por las democracias occidentales. Son regímenes que llevan en el poder 63, 25 y 15 años, respectivamente, y que atraviesan una creciente protesta social que es acallada por la fuerza.

El problema de México, Argentina y Bolivia por un lado y el del eje bolivariano por el otro es también con la Organización de Estados Americanos (OEA) . En el Gobierno afirman que la Celac no busca confrontar con ningún organismo. En su momento el presidente Andrés Manuel López Obrador jugó con Fernández en la idea de hacer desaparecer a la OEA. Esa idea se atenuó y los dos aliados se han concentrado en el combate al secretario general Luis Almagro, al que le quedan cuatro años por delante de mandato.

Como presidente pro témpore de la Celac, el mandatario argentino deberá armar una cumbre en Buenos Aires a la que tendrá que invitar a Nicolás Maduro, a Daniel Ortega y a Miguel Díaz Canel. ¿Qué les dirá cuándo tenga que dar su discurso?

Hoy Cafiero habló de  «dar continuidad al mandato popular y regional, que es avanzar en la integración a pesar de las dificultades» porque «este es un tiempo de pandemia».

Señaló que «quizá la mayor dificultad ha sido la pandemia, pero esto no le impidió ni a México (que deja la presidencia pro témpore) ni a todos los que forman parte de la Celac trabajar durante 2020 y 2021 y así proyectar trabajar en 2022 todo juntos en las diversidades».

Y planteó que el objetivo de la presidencia pro témpore de Argentina es «avanzar con una agenda abierta en la tarea de fortalecer el diálogo en la región, de los estados partes y, fundamentalmente, continuar con herramientas de integración necesarias para seguir construyendo una región en paz».

P/ag.cl.ln.ifb.vfn/gr.rp.

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